A don Emilio Esteban Esteban, cura párroco de la población de Pastrana, que en todo momento ha estado a mi disposición para todo aquello en lo que pudiera ayudarme.
Su dedicación a la Colegiata es encomiable, llegándome a atender hasta cuando estaba notoriamente incómodo como consecuencia de una intervención quirúrgica.
1.- Aspectos generales
El pertenecer a una familia u otra en estos tiempos, no es cosa baladí. Estas cataduras del clan, condicionaban no solo el sustento y privilegios, sino también toda una serie de obligaciones y deberes que tenían que afrontar los miembros de cada familia. Ni que decir tiene que los matrimonios que se ejercen entre las familias tienen como fin el interés del grupo familiar y que en ningún caso se tiene en cuenta la opinión de los pretendientes. Estos aspectos son asumidos por damas y caballeros como única vía de asentamiento relacional. La endogamia es frecuente y alguno de sus descendientes lo pagará muy caro. Por otro lado, la mortalidad de las mujeres por complicaciones durante el parto y postparto son muy importantes; la mortalidad neonatal y durante la infancia son terribles. Estamos en un mundo con una expectativa de vida baja y las familias tienen grandes descendencias con el fin de perpetuar su estirpe.
Cuando nombramos a los personajes de estas familias, se objetivan ciertas irregularidades en la confección de sus apellidos, de acuerdo a las ideas actuales que todos tenemos. Los personajes de esta época histórica toman los apellidos como les apetece o les interesa, sin que exista norma alguna que les obligue. En ocasiones, además, trastocan sus apellidos en una época u otra y el uso repetitivo de nombres durante generaciones en los documentos se convierte en una auténtica pesadilla para el investigador histórico.Generalmente, se colocan los apellidos en función de un criterio personal, dando preferencia a los apellidos que se consideran más ilustres y de mayor nobleza y raigambre.
Las personas que nos ocupan no son nobles en el estricto sentido de la palabra, y son señores o señoras de zonas por concesión de beneficios otorgados por el rey. A estas personas debemos identificarlas como los hidalgos que constituirán la burguesía de la época. Sus miembros formarán parte de la milicia, del clero y de lo que hoy entenderíamos como funcionariado de la Administración. Entre estas familias se encuentran los estudiantes en las universidades de la época, que ocuparan los puestos de responsabilidad administrativa, en el orden que se va conformando en España.
La capilla de los Contreras-Gasca fue edificada en el Desierto de Nuestra Señora del Monte Carmelo para contener los cuerpos de don Francisco de Contreras y doña María Gasca de la Vega.
La capilla de los Contreras-Gasca fue edificada en el Desierto de Nuestra Señora del Monte Carmelo para contener los cuerpos de don Francisco de Contreras y doña María Gasca de la Vega.
2.- La familia de Doña María Gasca de la Vega.
A finales del siglo XV, la familia se encuentra asentada en un lugar que ocupa la actual población de Navarregadilla, próxima a Santa María de los Caballeros, en el valle del Tormes y en la Sierra de Gredos. Actualmente, Navarregadilla es una mínima población sin ayuntamiento propio y constituida por un pequeño número de casas que pasan desapercibidas, sin que pueda identificarse casa solaz de esta familia, pero no debemos entender que este lugar fuera más importante en esta época. Téngase presente que estos personajes familiares son gente ruda, acostumbrados a guerrear y afrontar los problemas del mundo rural. Se apartan mucho de la imagen de personajes vistosos y caballerescos que nos presentan en algunas películas.
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| Escudo de los Dávila, linaje de Esteban Domingo. |
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| Escudo de armas de los Gasca. |
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Escudo de armas de
los Gasca-Dávila.
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| Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción en Santa María de los Caballeros (Ávila) |
Parece factible que el lugar de enterramiento familiar fuera la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción en la población de Santa María de los Caballeros, pero cuando muere Don Juan Ximénez es enterrado en el incipiente monasterio de la Magdalena de la Santa Cruz de Aldeanueva. Este convento femenino de la orden de Santo Domingo se constituye en 1522, pero existe constancia de un beaterio que funcionaba desde fechas anteriores en esta población. En el año de 1570, se hizo una batida general para retirar todos estos cuerpos familiares y llevarlos a la iglesia de la Magdalena en Valladolid. Se encargó de estas funciones el capellán dela iglesia de la Magdalena, don Francisco López, que traslada los restos del padre, madre y familia del obispo[2].
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Restos
del claustro del monasterio en Aldeanueva de Santa Cruz (Ávila).
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De este matrimonio conocemos la existencia de tres hijos: Pedro, Diego y Juan. Estos tomarán los apellidos familiares como GASCA Y ÁVILA. Don Juan usa también el nombre de Juan Ximénez de Ávila, hecho que nos puede hacer confundir con su padre.
Don Pedro Gasca y de Ávila es el personaje más importante de la familia y hombre de gran inteligencia que fue reconocido por su valía tanto por Carlos I como por su hijo Felipe II. Es el gran icono familiar y generador del gran mayorazgo. Un clérigo con grandes dotes para la política, en las que que pronto puso ojo el cardenal Tavera. Fue hombre formado en las universidades de Salamanca y Alcalá de Henares. Lo que la naturaleza le había dado de inteligencia, se lo había quitado en el marco de la belleza. Todas las representaciones que dé él se hacen son idealizaciones del personaje, incluida la estatua en alabastro de su mausoleo. Según Garcilaso de la Vega, era profundamente feo y deforme. Así, nos cuenta:
“era muy pequeño de cuerpo, con extraña hechura, que de la cintura abajo tenia tanto cuerpo como cualquier hombre alto y de la cintura al hombro no tenía una tercia. Andando a caballo parecía aún más pequeño de lo que era porque todo era piernas; su rostro era muy feo” (Libro V, cap. II, p. 160.[3] )
De acuerdo a la descripción dada, podríamos estar ante el padecimiento de una forma atenuada y profundamente benévola del síndrome descrito por primera vez en 1938 por Jarcho y Levin o displasia espondilo torácica, con la asociación de anomalías costales y vertebrales. Estas malformaciones determinarían el acortamiento torácico con una configuración denominada: tórax en cangrejo. La fealdad de don Pedro podría ser debida al dimorfismo facial del que ocasionalmente se acompaña este síndrome. Naturalmente esta es una hipótesis, que solo podría ser ratificada con el estudio detenido de los restos óseos de don Pedro, si es que queda algo de él.
Es el gran pacificador del Perú y vencedor de Gonzalo Pizarro en el litigio que le enfrento con la Corona. A su regreso de América, sus servicios fueron premiados al ser nombrado obispo de Palencia en el año de 1551 y más tarde obispo y señor de Sigüenza en el año de 1561. Don Pedro falleció en la fortaleza de Sigüenza el 10 de noviembre de 1567 y su cadáver fue trasladado a la iglesia de la Magdalena de Valladolid, para ser enterrado. El actual sepulcro se talló más tarde por parte de la familia y aun en 1572, se encontraba en tareas de talla el maestro Esteban Jordán. Inicialmente se le instaló en una sepultura de ladrillo, en la iglesia que estaba en profundísimas obras de remodelación, bajo el mecenazgo de la familia.
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Estatua
en alabastro del mausoleo de don Pedro Gasca y Dávila en la iglesia de la
Magdalena de Valladolid. Esteban Jordán
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Don Juan, su hermano, le había acompañado en sus tareas en Perú y posteriormente fue regidor y tenedor de los bastimentos reales en la ciudad de Málaga. Murió en el año de 1570. Tanto don Pedro como don Juan dejaron un buen legado económico a la familia. El obispo además había instituido un fondo vinculado para los pagos que se debían hacer en la iglesia de la Magdalena, que fue administrado por su hermano Diego, mientras vivió. El grandioso escudo labrado sobre la fachada de la iglesia de la Magdalena es el escudo del obispo y sobre el que no tienen derecho otros miembros de la familia y el asunto se presta a confusión.
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Los cuarteles en que está dividido si son los que podrían portar todos los hermanos, pero el resto son atributos propios de don Pedro y no como un legado a su familia. Las banderas con la “P” de Pizarro y la leyenda son concesiones de Carlos I al obispo otorgadas en el año de 1552, como consecuencia de su triunfo en tierras americanas:
“CAESARI RESTITUTIS PERÚ REGNIS TIRANORUM SPOLIA”
Alguien podrá pensar que don Pedro era un guerrero terrible y despiadado, pero esto no es verdad. En su triunfo en tierras americanas y para paliar la situación generada, siempre intento el dialogo y el perdón. La mayoría de las batallas las ganó en el terreno diplomático y no por la fuerza. Solo empleó la fuerza en caso extremo y obligado por el empecinamiento irracional y terquedad de Gonzalo Pizarro. Era hombre de ética y de por vida repudió los acontecimientos que tuvo que vivir como consecuencia de los servicios, que al margen de su condición de clérigo tuvo que desarrollar. Cumplió con su deber para con el Emperador, pero eso determinó que, durante un largo periodo de tiempo, no oficiara misa por no considerarse capaz en conciencia. La reconstrucción de la Iglesia de la Magdalena se debe a un acto de expiación de su culpa por la vorágine guerrera en la que se vio inmerso, como se deduce de su propio testamento.
2.2.- Los Gasca de la Vega
La mano del obispo, heredero de la hacienda familiar, se vislumbra claramente en las decisiones de casamiento de su hermano Diego, pues el asunto se antoja entre clérigos. Don Diego era una perla para cualquier dama y el obispo debió disponer, con cerebral atención este punto.
Don Antonio de la Vega tenía la dignidad de ser arcediano de la catedral de la Calzada y era un rico clérigo aposentado en Valladolid, donde disponía de buenos recursos, entre los que se encontraba una buena finca con esplendida casa que había comprado al heredero del obispo de Segovia don Diego de Rivera en el año de 1548. El arcediano era hijo de Gonzalo Gómez de Matanza e Isabel Sarmiento de la Vega y aquí se aúnan hacienda y prestigio familiar. Nada más y nada menos que la posibilidad de emparentar con la casa de los Vega. La casa de los Vega es una casa emblemática en la historia de España y recordemos que la madre del primer marqués de Santillana era doña Leonor Lasso de la Vega. La salutación a la Virgen María que aparece en el escudo de los Mendoza es la consecuencia de la unión con los Vega.
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Armas de los Vega
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Realmente el escudo de la familia Mendoza no lleva la leyenda de salutación y esta es una incorporación que hace el primer marqués de Santillana a su escudo por parte de la familia de su madre. El prestigio histórico del marqués hizo que tanto los Vega como los Mendoza usaran este distintivo de forma conjunta durante generaciones. Situación ésta, que hace difícil encontrar el escudo de los Vega sin la unión a los Mendoza.
Naturalmente, este es un escenario heráldico atípico, sobre el que
mucho se ha dicho, al igual que sobre la partición del escudo de una forma
diferente a como se hacía en Castilla. La partición del escudo en aspa o sotuer,
que presenta el escudo del marqués de Santillana es de uso aragonés. Todas
estas disquisiciones de los autores son interesantes, desde un punto de vista
académico, pero es más que dudoso que alguien en su tiempo se atreviera a decir
a don Iñigo como debía confeccionar su blasón.
Su hermanastra doña Aldonza de Mendoza usa solo las armas de los Mendoza que pueden ser contempladas en el sepulcro que se custodia en el Museo de Guadalajara. El sepulcro originariamente estaba situado en el Monasterio de Lupiana (Guadalajara), que hace no mucho he visitado y donde agradezco el buen trato y tiempo que me otorgó la persona que habitualmente lo enseña y al que pido perdón por no recordar su nombre. Ella no era una Vega, pues su madre era María Enríquez, también llamada María de Castilla, pues era hija bastarda de Enrique II.
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Escudo Mendoza en el sepulcro de doña Aldonza,
procedente del Monasterio de Lupiana. Museo de Guadalajara.
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Armas de los Mendoza
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El primer marqués de Santillana se encontró rodeado de Aldonzas, que no le tenían precisamente mucho aprecio. Sus dos hermanastras procedentes de los primeros matrimonios de sus padres: doña Aldonza de Mendoza por parte de su padre, nieta de rey por línea bastarda y doña Aldonza Téllez de Castilla, hija nacida del primer matrimonio de su madre y procedente de la línea bastarda de Alfonso XI.
Luego de la fusión del escudo de los Mendoza y de los Vega, resulta el escudo que puede contemplarse en la propia colegiata de Nuestra Señora de la Asunción en Pastrana y que tanto veremos repetirse en muchos lugares, incluido el de los personajes que nos ocupan.
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Armas de los
Mendoza-Vega
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A don Antonio de la Vega y Matanza se le conocen dos hermanas: Inés y María. Doña Inés de la Vega y Matanza, hermana del arcediano, se había casado con don Juan de Barros y de este matrimonio nació doña Ana de la Vega Barros y Matanza. El arcediano tenía debilidad por esta niña que en buena medida crio y tuteló mientras vivió. Era la candidata perfecta para casar con Don Diego Gasca. En 1546, se celebra la boda y aquí se produce la unión de los Gasca con los Vega. Además el arcediano, crea un mayorazgo en 1559, en donde se instituye como heredera a Doña Ana de la Vega. El matrimonio se establece en la finca, propiedad del arcediano en Valladolid.
En la casa de los capellanes, que en la actualidad ha sido restaurada para otros usos, puede verse como en la fachada, a ambos lados de la puerta, se incorporan dos escudos. Si miramos la puerta de frente, en el lado de la izquierda está el escudo del obispo y en el de la derecha el del arcediano. El escudo del obispo ya lo conocemos, pero el del arcediano incorpora el de los Mendoza-Vega y el de los Matanza, con el mueble que representa el brazo armado.
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| Escudo Mendoza-Vega-Matanza. Casa de los capellanes de la iglesia de la Magdalena. Valladolid. |
| De este matrimonio nacerían varios descendientes que portarán los apellidos GASCA DE LA VEGA: |
NOMBRE
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CONYUGE
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DESCENDIENTES
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PEDRO
(Heredero del mayorazgo procedente del obispo Don Pedro)
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Primer matrimonio
Juana María Diez Aux de Armendáriz Sámano
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Dña Luisa Antonia Gasca de la Vega y Armendáriz
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Segundo matrimonio
Antonia de Toledo
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Sin descendencia
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DIEGO
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Clérigo
(Capellán Mayor de la iglesia de la Magdalena de Valladolid)
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JUAN
(Heredero del mayorazgo que se crea con el legado de su tío Don Juan)
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Dña. Tomé Bernaldo de Quirós
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Diego Gasca Dávila y Bernaldo de Quirós
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BARTOLOMÉ
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Carezco de noticias sobre el personaje
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MARIA
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Don Francisco de Contreras y Rivera
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Doña Agustina de Contreras y Gasca de la Vega
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ANTONIA
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Religiosa en el convento de Santa Catalina de Valladolid
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INES
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Religiosa en el convento de Santa Catalina de Valladolid [9]
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Don
Pedro nació en 1572 y fue el heredero del mayorazgo transmitido por don Diego.
A diferencia de sus familiares más allegados, gustó de la milicia, llegando a ser capitán de caballos ligeros de
las Guardias Viejas del Reino de Granada. Se convirtió en un auténtico
quebradero de cabeza para su madre, al ser un
auténtico dilapidador de todo cuanto caía en sus manos. Esquilmó los fondos
dejados por el obispo para la iglesia de la Magdalena y empeñó todo cuanto encontró, incluidas joyas de sus esposas y ajuar doméstico. Su madre fue la
administradora del mayorazgo por decisión de su marido y don Pedro se enzarzó
con su madre en pleitos[10]. Doña Ana le plantó cara como era su cometido y el dilapidador no consiguió los
beneficios que pretendía. Don Pedro pasó su vida
acuciado por las deudas y debió ser un descanso para todos su fallecimiento. Su
testamento está repleto de reconocimiento de deudas y todo tipo de desatinos
económicos que realmente tuvo que asumir doña Ana de la Vega. Por esta
situación, las obras de la Iglesia de la Magdalena y la casa de los capellanes
se prolongaron hasta el año de 1616. Las obras se ampliaron durante 53 años y
fue don Diego Gasca de Ávila y Bernaldo de Quirós,
quien finalizó lo encomendado por el obispo.
Don
Valentín Carderera y Solano hizo un apunte que se guarda en la Biblioteca
Nacional de España y que pretende representar al obispo Gasca. Es un bonito
boceto a tinta y aguada, con cierto
toque romántico y que sin lugar a dudas no representa en ningún aspecto al
personaje. Por un lado, ya hemos visto como Don
Pedro tenía poco de guerrero y además el apunte tiene nulos visos de fealdad
facial ni de deformidad alguna. Además, en el dibujo, se incorpora un escudo de
armas en el extremo superior derecho, que con lo que hemos contado, sabemos que
es imposible que represente las armas del obispo, pues en ningún caso
presentaba en su cuna relación alguna con los Mendoza-Vega.
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Biblioteca Nacional de España. Boceto de Valentín Carderera y Solano. Siglo XIX. Escudo con los muebles de Ávila-Mendoza-Vega. |
Don
Valentín hizo múltiples ilustraciones de personajes de la historia de España y
generalmente tomaba como modelo retratos o grabados antiguos existentes en su
época. Era un buen conocedor de las obras de arte y de los fondos españoles que
las contenían; por esta razón es posible que
contemplara algún dibujo o pintura de la familia Gasca en sus tareas para
recabar información gráfica y pensó que la imagen se correspondía con el obispo,
cuando tanto el escudo como el caballero cuadran más con su sobrino don Pedro,
el guerrero dilapidador del dinero familiar. Dos don Pedro, muy diferentes, que
pudo confundir.
2.3.- Evolución familiar
Del
testamento de don Pedro Gasca de la Vega, el primogénito, se desprende cierto
grado de inconformidad con la familia. Muestra inicialmente la intención de que
doña Luisa Antonia Gasca, que nació en 1592, sea educada al margen de las
influencias de doña Ana de la Vega. Don Pedro, con el tiempo, va cambiando de
opinión y acercándose a la permisividad en este aspecto,
pero muestra siempre el deseo de que su hija no contraiga matrimonio con su
primo, don Diego Gasca de Ávila y Bernaldo de Quirós. El testamento de don
Pedro sufrió a lo largo de los tiempos diversas modificaciones hasta su muerte
el día 6 de junio de 1600.
En
contra de la opinión de don Pedro, que ya en vida conocía estas tendencias,
doña Luisa Antonia Gasca de la Vega y Armendáriz sé casó con su primo don Diego Gasca de Ávila y Bernaldo de Quirós, después del
fallecimiento de su abuela. Doña Luisa Antonia murió en el año de 1616 y así
todos los bienes familiares quedan como herencia a don Diego Gasca de Ávila y
Bernaldo de Quirós. El rico heredero ya está nuevamente casado en junio de 1616
con doña Ana de Ávalos y Benavides, no guardando mucho luto por su anterior
esposa y prima. De estos dos primeros matrimonios no se tiene noticia de
heredero alguno. Otra vez se casó don Diego,
esta vez con doña Agustina Laso de Castilla Monsalve y Ulloa, con la que sí
tuvo descendencia. A la muerte de Don Diego Gasca de Ávila, acaecida en el de
1657, heredó el mayorazgo su hijo don Melchor Gasca de la Vega Dávila Monsalve
y Ulloa, que había nacido en 1630.
Los
descendientes de los Gasca de la Vega terminaron siendo reconocidos en sus
aspiraciones nobiliarias con el título del Marquesado de Revilla por Real
Cédula de Privilegio, otorgada en el año de 1693, y no continuaré relatando más aspectos familiares por alejarse del momento
histórico de doña María Gasca de la Vega que es objeto de estas letras.
Siempre
me he preguntado que hubiera dicho el obispo don Pedro Gasca, si hubiera visto
aparecer en el mercado bodeguero la marca “Marqués de Revilla”, con la
denominación de origen Rivera del Duero. ¡Los Gasca de la Vega metidos a
vinateros!
Bibliografía
Libros y otras publicaciones
1.- FERNANDEZ GARCÍA, Matías. Parroquias madrileñas de San Martín y San Pedro el Real. Madrid: Caparros Editores, 1999, 452 Págs.
2.- FERNÁNDEZ MARTÍN, Luis. La construcción de la iglesia de la Magdalena. Sus diversas etapas. 1989.
3.- GARCILASO DE LA VEGA. Historia General del Perú. Córdova: Viuda de Andrés de Barrera, 1616, 300 Págs.
4.- HINOJOSA Y MONTALVO, Manuel Francisco de. La admirable vida, virtudes raras, loables costumbres y santa muerte de la ilustrísima y humildísima señora doña María Gasca de la Vega. Madrid: Imprenta Real, 1626, 376 Págs.
5.- Fray JOSÉ DE JESÚS MARÍA. Historia de la vida y virtudes del venerable hermano f. Francisco del Niño Jesús. Uclés: Impreso en el convento de San José por Domingo de la Iglesia, 1624. 363 págs.
6.- Fray JOSÉ DE JESÚS MARÍA. Historia de la vida y virtudes del venerable hermano f. Francisco del Niño Jesús. Madrid: Imprenta Real,1670.
7.- Fray JOSÉ DE JESÚS MARÍA. De la vida y virtudes del venerable hermano f. Francisco del Niño Jesús. Madrid: Imprenta Lucas de Bezmar,1670.
8.- URREA FERNÁNDEZ, Jesús. Arquitectura y nobleza. La casa de los marqueses de Revilla. Madrid: Real Academia de Doctores de España, 2011. 62 págs.
Documentos de archivo
9.- Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. REGISTRO DE EJECUTORIAS, cajas: 1568,29 y 1624,41. Fechas: 21 de diciembre de 1586 y 14 de septiembre de 1588.
10.- Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. REGISTRO DE EJECUTORIAS, cajas: 1516,70. Fechas: 13 de agosto de 1584
Documentos de archivo
9.- Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. REGISTRO DE EJECUTORIAS, cajas: 1568,29 y 1624,41. Fechas: 21 de diciembre de 1586 y 14 de septiembre de 1588.
10.- Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. REGISTRO DE EJECUTORIAS, cajas: 1516,70. Fechas: 13 de agosto de 1584


















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